Es una alteración poco común y de origen incierto que limita la capacidad del ser humano para hablar y relacionarse, aunque rara vez afecta su inteligencia. Su detención y tratamiento oportuno mejoran sus condiciones de vida.

La persona que presenta esta condición tiene un aspecto externo normal, suele ser inteligente y adquiere el lenguaje con normalidad, pero presenta dificultad para relacionarse con los demás.

Este comportamiento fue observado y escrito por Hans Asperger, un médico austríaco, cuyo trabajo sólo fue traducido al resto del mundo en los años ochenta.